jueves, 29 de julio de 2010

La psicología deportiva y el bowling - Parte I

Hola amantes del bowling!! Mientras esperamos las semis y la Final del Mundial Juvenil Helsinki 2010, el comienzo del Lee Evans en Orlando, y el Torneo de Tríos de Olvarría para los que juegan palos chicos en Argentina, qué tal un poco de lectura?

Voy a compartir con ustedes una serie de notas que publiqué hace más de un año y que fueron bien recibidas por todos los que además de tener constancia con la práctica del bowling para mejorar su técnica y aún alcanzando un muy buen rendimiento, tenían un rival muchas veces invencible: ellos mismos.

¿Puede nuestra propia mente sabotear nuestro juego? ¿Se puede entrenar la mente?

El psicólogo deportivo, ¿Para qué?



El bowling es un deporte donde la parte mental juega un papel decisivo a la hora de obtener buenos resultados. En determinados momentos de la competencia es incluso el factor más importante. Hoy en día son muchos los jugadores que también entrenan y preparan su mente para la competición, aunque existe un gran desconocimiento de trabajo de los psicólogos del deporte y de la importancia de controlar adecuadamente las variables psicológicas para el máximo rendimiento.


Lo primero sería diferenciar entre el psicólogo clínico y el psicólogo deportivo. Mientras el primero se encarga de enfermedades psicopatológicas como las depresiones, trastornos de ansiedad o fobias, el psicólogo deportivo intenta que los deportistas mejoren su rendimiento en competición y que puedan enfrentarse con éxito a las exigencias psicológicas de su deporte.


En el caso del Bowling, es muy importante que el jugador tenga una buena capacidad de concentración, sepa reponerse rápidamente de los errores, soporte los momentos de presión o sepa eliminar pensamientos negativos en su mente en determinadas situaciones.


Todas estas habilidades psicológicas son las que trabaja el psicólogo deportivo. Por lo tanto los deportistas no están locos, ni tienen ningún problema mental sino que por las características de su deporte necesitan entrenar estas habilidades tan necesarias para rendir al cien por ciento durante la competición.


Cualquier jugador, independientemente de su nivel de juego, puede beneficiarse con el entrenamiento psicológico. El objetivo es que cada deportista rinda en el tiempo acorde a su nivel técnico.


Hay jugadores que piensan que cuando alguien trabaja con un psicólogo deportivo es porque tiene carencias o problemas psicológicos, cuando lo que se intenta es potenciar sus habilidades psicológicas. Al igual que cuando un jugador va al gimnasio no necesariamente es porque esté débil sino porque quiere estar mejor físicamente.


Perspectiva científica aplicada de la psicología deportiva


La psicología aplicada al deporte es una disciplina científica que brinda sus conocimientos al servicio del “hombre en situación deportiva”. Brinda conocimientos claros y directos que posibilitan el desarrollo del potencial deportivo de cada jugador, encuadrado en la realización de una planificación de objetivos a corto, mediano y largo plazo.


Para poder desarrollarse en la práctica deportiva es importante y necesario el entrenamiento físico, técnico y mental.


El entrenamiento físico consiste en obtener una buena preparación y desarrollo de las aptitudes.


El entrenamiento técnico abarca el dominio de las diferentes técnicas específicas y el manejo de las consideraciones tácticas a poner en acción con el máximo de eficacia.


El entrenamiento mental es aquel en el cual se sistematizan las habilidades psicológicas que interactúan durante la competencia y que posibilitan explotar al máximo el rendimiento durante la competición.


¿Por qué es importante el entrenamiento mental? Porque del desarrollo de rutinas previas a la competición, permite que el jugador focalice su atención y por consiguiente adquiera la concentración óptima, que a través de la confianza y seguridad adquirida, permita que fluya el movimiento, aquiete su mente y disfrute de su juego.


Estos tres conceptos, nos dan la llave para la formación de una “mente ganadora”.

Fluya el movimiento



La fluidez le permite al jugador dominar su cuerpo, libre de tensiones, desde el momento en que se posiciona para comenzar su movimiento, despojándolo de cualquier interferencia interna o externa que pudiese afectar la secuencia de su técnica.


Los jugadores pueden interpretar a la instancia de la competencia como un desafío o como una situación amenazante, esta última trae como consecuencia un desgaste emocional innecesario que genera situaciones de tensión o temor, afectan la coordinación y el normal desarrollo de las habilidades. Algunas de las técnicas de entrenamiento mental utilizadas en estos casos son los métodos de relajación, las técnicas de motivación y la visualización entre otras.


Aquiete su mente


En general, los jugadores manifiestan sentirse invadidos por pensamientos de características positivas y negativas.


Aquietar la mente es el estado último que se consigue luego de seleccionar los pensamientos claros que permiten la toma de decisiones.


Se elige un solo pensamiento o palabra que garantice la ejecución correcta de la técnica.


La técnica de entrenamiento mental por excelencia utilizada en esta instancia es el autodiálogo positivo.


Disfrute del juego


El disfrute comienza cuando el jugador aparta todos los obstáculos y se pierde en la práctica del deporte. Cuando el jugador realiza su juego de forma extremadamente seria, se fastidia por un lanzamiento realizado en forma incorrecta, comienza a convertir la competencia en una fuente de estrés y frustración, que producen en el jugador la baja de su autoestima, lo desmotivan y lo alejan de sus objetivos.


El deportista siempre debe recordar el motivo primero por el cual se decidió a comenzar con su actividad, que es el placer y la diversión. El deporte esta pensado para ser disfrutado y recordando esto es más probable alcanzar el éxito deportivo.
 
En el libro “Cuatro aspectos comunes a la meditación budista”, encontramos una definición del monje vietnamita Thichnhai Hanh, en la cual señala que:”la clave está en detener, calmar, descansar y jugar”.



-Detener la actividad aleatoria de la mente que se manifiesta en un diálogo constante


-Calmar nuestras emociones que tienen el diálogo interno con temores, dudas y sentimientos del pasado.


-Descansar nuestra atención de modo que pueda residir en un solo punto clave.


-Jugar el tiro a partir de la quietud.


Aprender a detener, calmar,descansar es algo que rebasa los límites del Bowling




Detenga la lucha, calme las emociones, descanse en si mismo y disfrute del juego. Este es el objetivo y, al mismo tiempo el camino para alcanzarlo.

Fuente: Mariela E. Gutterman - Licenciada en Psicología UBA